Cuando El Amor Te Rompe El Corazón

Cuando el amor te rompe el corazón
cantas la nostalgia con más ganas,
las sonrisas son simples y vanas,
se te quema la ira y la razón,
crees tormentas
y aunque mientas

que tu llanto no es tu llanto y es canción,
cuando el amor te rompe el corazón.


Cuando el amor te rompe el corazón,

ante la muerte estás sereno.

Ya ni el relámpago ni el trueno,
ni la sombra, ni la arena, ni el ladrón
ahora te vencen

y te convencen

que el invierno puede ser tu profesión,

cuando el amor te rompe el corazón


Cuando el amor te rompe el corazón,

haciendo trampas a los espejos,

lo primero es marcharse bien lejos,

tus estrellas son las luces de neón,

preocupado

en el pecado

que te lleve a la feliz resignación,

cuando el amor te rompe el corazón.

El Funcionamiento Adecuado de una Pareja

El funcionamiento adecuado de una pareja, estaría en el saludable intercambio de roles. Por desgracia, la mayoría de las veces se confunde "rol" con "identidad sexual". Esto resulta en un hombre que siente que al aceptar un "rol" femenino, se convierte en mujer. Resultado todo esto de una sociedad machista. Lo sorprendente es encontrar que la mayoría de las veces, es la mujer quien no acepta a un hombre que intercambia roles. Esto se observa en la devaluación y los sentimientos de inutilidad que logran hacer sentir al hombre que lo intenta.
Creo que uno de los principales problemas del "feminismo", entre muchos otros, es esa necesidad de responsabilizar al hombre de todos los males femeninos. Pareciendo entonces que la mujer utiliza el estandarte llamado "equidad" para "ajustar cuentas" por el largo periódo histórico de dominación masculina.
Todo lo anterior hace que en ocasiones, las diferencias se hagan insalvables desde el principio, al establecerse una relación sentimental hombre/mujer.

La Sinfonía Muerta

Los tiempos siguen llorando y mi cortejo de osamentas brilla.
Se me cristalizó el pensamiento en la enlutada noche fugitiva
y el hielo cobijó el alma, mi alma.
El horizonte se quiebra en un capricho que vuela
y deshilacha el sendero cual suspiro sin ofrenda.
Encanecieron los tiempos
y siguen llorando por el dolor de aquella vida de dulzura y tormento.
Brindo un "aleluya" en el cielo para llenar mi alma vacía.
Cronos bosteza lúgubre y deja caer una lágrima de acíbar.
Siglo de muerta alegría que en la flor mató su corola,
se murió la sinfonía donde mi alma ahora se arrulla sola.

Conjuro


Por la naturaleza voayerista de la hormiga, por la resignación que hace volar a tanto colibrí, por lo más pragmático de una piedra y una liga, suprimo la razón ante el silencio que derramas en mi.
Yo hijo del azar, te condeno a ti, mujer de luz, a protagonizar mi historia, el arco y la voz. Soy gigante y soy molino, soy la lanza y soy la cruz. Eres felicidad en el surrealismo entre los dos.
¿Para qué el separar al canto en trova y animal? ¿Para qué el categorizar las mañanas, los perdones y el sol? Es casi como pensarte y no pensarte entre sal, casi, casi como amarte amarrarte y darle fuego al alcohol.
¡Cómo quema, la palabra del poema que me escribes con lenguas de marfil¡ ¡Cómo pesa, en mi espalda esta presa que he cazado con lenguas del edén! Bajo laicas vainillas del abril la serpiente se incluye ahí también.

Barco Hundido

Vas atado al teclado lado a lado del mar martes muertos de martes, fuiste el martes pasado por alto y altar, barco hundido por partes y no partes de tu mundo-naufragio, pobre capitán. Surgen de la pantalla ya llameantes de miel, tus furiosas vocales. Quien otorga no calla llama y llama por él, el que elige señales y no vales en mi esquema de plagio terminado al fin. Espiral sin destino por un solo de blues busco oliendo a taberna. Por tu oreja camino y no es marzo y hay luz, pero voy sin linterna y es eterna tu lealtad al presagio de tu propio fin.

La Noche-Serpiente

La noche-serpiente, sorprendentemente extraña a mi, me recordó que la muerte, arrancando su suerte, por fin decidió cambiar de piel, destruyendo lo que queda de él. Llegó de repente, inmediatamente después de ti, la luz del cansado marzo, cambiando el jade por cuarzo. Y así he continuado soñándote: terciopelo y tú bañándote.

Hay quien dice que no hay que creerle al sueño más vivo del ocaso. ¿Acaso tú crees que no me duele cuando me suele pertenecer?

De estructura deformada y acierto aterrador, visita inesperada, el sueño me llegó.

Mi cuerpo y su mente, frecuentemente se van de aquí, a jardines de arcilla, soneto y manzanilla. Así le dio a mi mundo por nacer, en seis sueños y un amanecer.

Hay quien dice que no hay que creerle al sueño más vivo del ocaso. ¿Acaso tú crees que no me duele cuando me suele pertenecer?

De estructura deformada y acierto aterrador, visita inesperada, el sueño me llegó.

Veinte desiertos me obligaron a gritar lo que en la lluvia nos forzamos a callar. Como la larga espera de que llegue la llamada o como todos le tememos a la nada. No creo en verdad que ni Silvio, ni Pablo, entiendan lo que escribo canto o hablo, porque al fin de cuentas soy, lo que sueñas hoy.

¿Para Qué?

¿Para qué voy a amarte,
si voy a amarte de veras?
si tu música de esferas
se va de un tiempo a esta parte.
Al arte de creer en todo
le llamaré creer en nada,
si tu olor de piel mojada
se va a ir de cualquier modo.

¿Para qué la distancia
si el universo es finíto?
Aunque sea poco a poquito
o dicho con elegancia,
la asonancia no es la rima,
es un suicidio asistido,
un engaño en el oído,
un fracaso en la cima.